Yurakrumi


-el templo inca quemado por un fraile-

Es una escultura natural; principal “mochadero”




Cada vez que veo esta foto de la Gran Roca Blanca, maldigo a Fray Diego Ortiz:

También resiento su relación con Titu Cusi .

Su padre, Manco Inca, le había advertido de nunca más fiarse de los invasores.

Era el año 1544.
Manco Inca es apuñalado a traición en su palacio de Vitcos por los siete almagristas que protegía de los Pizarro.

Titu, niño todavía, es testigo de la escena y escapa corriendo colina abajo.

Las últimas palabras de su padre fueron esa advertencia.

Pero algunos años más tarde, el Inca Titu Cusi ya había permitido el ingreso de otros cristianos que vivían con él en Vitcos.

Me reconforta creer que tal vez se trató de un acto estratégico para manipular al virrey, haciéndole pensar que accedería al bautizo.

Impecable reconstrucción del templo Yurakrumi (Vince Lee)

Se dice que eran muy amigos, Diego y Titu.
Quién sabe.

Lo cierto es que -motivado por su fe y convencido que en Yurakrumi, el templo de la Gran Roca Blanca habitaba el mismísimo diablo- Fray Diego Ortiz le prende fuego.

Por esas cosas del destino, el inca muere poco tiempo después de la profanación.
Era el año 1571.

Sus capitanes culpan a Ortiz y le conminan a que lo haga resucitar.

Al no lograrlo es torturado y muerto.

Con una lanza de chonta clavada en la espalda baja lo entierran de cabeza para que no pueda mirar al cielo pidiendo ayuda a su dios.

La iglesia católica lo considera su proto mártir en América.

Muerto Titu Cusi y estando Sayri Tupac en Yucay, sólo Tupac Amaru resta en Vilcabamba.

Pero esa es otra historia.

Published by El Peru es un camino

Ratón de biblioteca que se cree explorador.

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