El placer de lo inhóspito

Solsticio de junio en Choquequirao

Una extraña intimidad unía al sol con el hombre del mundo andino antiguo. Entre las cordilleras remotas, durante el solsticio de junio, un profundo claroscuro se vive desde el ushnu. Mientras Hanan y (L)urin se funden en un juego intencional de luces y sombras al viajero le es imposible no conmoverse. Se trata de una revelación de la estética del ande; todo tiene sentido en la naturaleza. Hasta los edificios parecen aflorar de la tierra y no imponerse sobre ella. Es un descubrimiento que se entiende desde el corazón “como un cristal en el que el mundo vibrara”. El viajero comprende que hay algo más que no puede asir. Sólo queda observar. Amanece.

Published by El Peru es un camino

Ratón de biblioteca que se cree explorador.

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