III. La fama del Puente sobre el Apurímac es coextensiva con la del Perú

G. E. Squier

Más de  Peru: Incidents of travel and Exploration in the Land of the Incas(1877);


El camino al túnel está muy erosionado

“Desde arriba se llega al puente, que parece un simple hilo, por una senda que en uno de los lados traza una línea delgada y blanca en la cara de la montaña y por la cual el viajero más audaz puede vacilar en aventurarse a bajar. Al otro lado la senda desaparece de inmediato detrás de una repisa rocosa, en la que hay espacio justo para la choza del guardían del puente, y atraviesa luego un oscuro túnel (las fotos de este túnel aparecen en un post anterior) cortado en la roca, del que emerge para trazar su línea de muchos empinados y aburridos zigzags (en Curahuasi esta sección es conocida como “Siete Vueltas”) cara arriba de la montaña. Es habitual que el viajero regule su viaje del día para llegar al puente temprano por la mañana, antes de que se presenten los fuertes vientos, pues durante la mayor parte del día barren con gran fuerza el cañón del Apurímac y entonces el puente oscila como una hamaca gigantesca y es casi imposible atravesarlo.

Tres viajeras ingresando al túnel que accedía al Maukachaca
El cruce de este gran puente colgante del Apurímac constituyó un incidente memorable en mis experiencias de viaje. Nunca lo olvidaré (…) La fama del puente sobre el Apurímac es coextensiva con la del Perú y todos aquellos con quienes nos encontramos y que lo habían cruzado estaban llenos de horrorosos recuerdos de su paso: cómo se mecía la frágil estructura a una altura vertiginosa entre gigantescos riscos que se alzaban sobre un negro abismo, colmado con el profundo y ronco bramido del río, y cómo  se nublaban sus ojos, desfallecía su corazón y se volvían inseguros sus pies mientras se esforzaba por cruzarlo, sin atreverse a echar una mirada ni a uno ni a otro lado.

(…) Meciéndose a gran altura en una graciosa curva, entre losprecipicios de ambos lados, con aspecto maravillosamente frágil y sutíl, estaba el famoso Puente del Apurímac.

Medimos cuidadosamente el largo y la altura del puente y comprobamos que tenía 45 metros de longitud, de amarra a amarra, y que en su parte más baja estaba a 35 metros sobre le río. Markham, que lo cruzó en 1855, estimó el largo en 27 metros y la altura en 9 metros.”

Viajeras en el lugar exacto donde el Maukachaca cruzaba el Apurímac (a la derecha de la toma se ve este río y a la izquierda un afluente menor)

Published by El Peru es un camino

Ratón de biblioteca que se cree explorador.

Leave a comment